Wednesday, October 31, 2012
Los fantasmas se enemistaron con las brujas y los zombies se sumaron a los monstruos. La sangre tiñó la fiesta d Halloween. #Microcuento
Perpleja. No estaba acostumbrada a esa sensación abrumadora, pero en
cuanto esa energía recorrió su cuerpo supo que la fuente era #ElAbrazo
La noche silenciosa se come cualquier esbozo de vida. Las niñas duermen, tranquilas y seguras en sus camas. Solo se escuchan los dedos de la madre sobre el teclado, como un código secreto llamando al rescate. Despertó en medio de un sueño extraño, añejo. Imágenes irreales bañadas de solapada realidad, de recuerdos camuflados.
Silencio. El reloj muestra al tiempo inflexible.
Silencio. El reloj muestra al tiempo inflexible.
Tuesday, October 30, 2012
Monday, October 29, 2012
Tenía frío. Estaba sola. Recordó sus labios en los suyos y la calidez se instaló en su cuerpo. #Microcuento
Sunday, October 28, 2012
Saturday, October 27, 2012
Muertes
Muerte. Nos rodea y acecha. Nos coge de los talones y de ellos tratamos de zafarnos en cuanto podemos. La rehuímos, la rechazamos y negamos. La relegamos a un futuro lejano, pero lo cierto que solo la apartamos de nuestros pensamientos temporalmente. Siempre vuelve.
El 2012 ha sido un años de muertes. Personas cercanas que se han ido sufriendo, llenos de dolor y pesadumbre. Ahora es otra persona quien se va, quien ha bajado los brazos y en las próximas horas nos dirá adiós. Mis hijas perderán a su abuelo. Un hijo perderá a su padre.
Agoniza en una cama, ajeno a la realidad, sufriendo la peor de las muertes. ¿Debería llorar? No puedo. Nunca se ma ha dado interpretar la muerte como una pérdida. No puedo expresar con lágrimas lo que ni siquiera puedo esbozar con palabras. Simplemente la dejo estar. Dejo que el curso siga y este sender me recuerda lo fútil de la vida. Que hoy estamos, mañana tal vez no. Que dejamos pasar muchas cosas buenas por otras que valoramos como prioritarias o como más merecedoras de nuestro tiempo. Que confundimos y alargamos el tiempo como un chicle infinito inquebrantable, pero que siempre se rompe, siempre te termina por explotar en la cara.
A veces la vida se conjuga en presente para vivir un futuro afable. Otras veces, no.
La muerte es como ese chicle, la vemos solo cuando se nos aparece en la cara y nos envuelve con su nube de algodones negros. Cuando en susurros, nos dice que el tiempo se acabó.
Experiencias
Blancas monedas relucientes se cruzan en mi camino sin saber que el cielo las cobija bajo su manto gris de invierno. Bruñidas manos recorren mi cuerpo y me sacudo de placer al sentirlas en mi sexo. Yo soy toda, me estremezco, mi cuerpo pide a gritos pasión desencontrada, lujuria de otros tiempos con los días olvidadada. Mi piel tiene sed de ti, de tus ojos y de tu mirada.
Friday, October 26, 2012
El aroma de las manzanas horneadas la transportaba a una niñez rodeada
de palabras dulces y sabores deliciosos. Una nube de canela, nuez
moscada y nueces envolvía sus recuerdos a la vez que cerraba sus ojos
cansados de vivir. #Microcuento
XI Certamen de poesía de casas regionales de Alcobendas 2012
Participo en el XI Certamen de Poesía de las casas regionales de Alcobendas 2012 con este poemario:
Nueve lunas
Tus
abrazos ansían mi cuerpo
tus
besos mis labios anhelan sentir
fulgor
y cosquillas recuerdos que quedan
clavados
en mi, sintiendo el partir.
La
luna se funde en el negro del cielo
tus
ojos brillantes reflejan tu ser
tu
luz es mi suerte, mi pena, mi muerte
encerrado
en mi alma te he de tener.
Te
lloro en silencio, susurro despierta
gotas
de luz acarician mi piel
te
siento, te escucho, te veo en mis sueños
regalo
divino me diste con tu miel.
Mismo
cielo, misma luna
atardecer
bañado de dolor
robé
tu silencio de penas y flores
huí
sin pensarlo, fugaz sin tu amor.
Lucecita
mía que alumbra mi vida
que
esconde su rostro al mío pasar
no
corras, no escapes, te alcanza el murmullo
del
mar y del río fundiendo el azar.
Copérnicus
llegando tarde este año está,
nos quita el abrigo gastado y dorado
amor e ilusiones el febo nos da.
Asombro y pasión dibujan senderos
mi piel extrañada no sabe nadar
ni lucho, ni lloro, me rindo al silencio
que entra, golpea y empieza a amar.
Luceros anónimos encienden el cielo
no viajan solos, con Tauro sí están
las nuevas sonrisas perfilan mi alma
y tu allí arriba, mirando estás.
Malicia
Ojos que piden amor infinito,
ojos que engañan sin ninguna piedad,
son rotas las almas que saben a cielo
y vuelcan en ellas toda su verdad.
Malicia conoce a seres cercanos
usurpa su alma y transforma su edad,
convierte en cenizas los sueños ajenos
y roba al mundo toda su beldad.
Son duendes perversos que hechizos nos hacen:
patas de rana y sabor a maldad,
mágicas pócimas nos dan sin saberlo,
que extirpan del alma toda la bondad.
No quiero saber que existen demonios
perdidos en calles de esta ciudad,
¡Quemadlos cual brujas en palos atados,
dejadlos en manos de la hermandad!
Temor en el pueblo han causado estas bestias
cambiaron un sueño por otra realidad
dejaron sin vidad a débiles niños,
saquearon las almas con perversidad.
La silla vacía
Un mes ya había pasado
desde la última caricia
que durmiera aquellas almas
bajo esa noche de brisa.
Divinamente ataviada
con atuendo de noche briscado,
auguraba su pálido rostro
un flébil futuro cercano.
Sentada la madre en su silla estaba
cuando el último y corto suspiro ella dio.
un susurro violento robó su esperanza
un temprano silencio arrancó su dolor.
En su viaje soñaba con risas eternas,
con rostros felices que ya no verá
dos pequeñas bocas escucha en sus sueños
diciendo ¿mamita ya no volverá?
Dos penas chiquitas perdieron el rumbo
no saben solitas cómo continuar
buscan en el cielo una nube distinta
un ángel, una madre con la cual soñar.
De noche, dormidos, se pierden en mundos
en lugares lejanos de mucho color
furiosos despiertan de miedo ellos solos
y en la boca sienten sabor a terror.
No entienden, no saben dónde ella fue
no lloran, no pueden siquiera pensar
pensar en la madre que un tiempo atrás
en aquella silla se solía sentar.
La sopa ahora queda fría en el plato
un frío silencio conquistó el salón
los ojos se pierden en muros vacíos
de amor, y se mueren en un vasto rincón.
Un bruñido sol muestra sus brazos,
la madre dormida en una nube va
mirando a sus hijos, cuidando sus almas
sanando dos soles con amor y paz.
Thursday, October 25, 2012
III Concurso Internacional de Microrrelatos.
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Participo en el III Concurso de Microrrelatos del Proyecto Desgenerad@s con mi cuento La historia de la no-princesa. Espero os guste y voten por mi cuando lo publiquen en su web.
Participo en el III Concurso de Microrrelatos del Proyecto Desgenerad@s con mi cuento La historia de la no-princesa. Espero os guste y voten por mi cuando lo publiquen en su web.
La historia de la no-princesa
Vestida
de rosa, con la corona sobre sus cabellos sedosos, el espejo le descubre una
inoportuna espinilla. Al ver tal imperfección en su rostro, tuerce la boca.
El gesto la despierta. Recorre con sus dedos sus labios hinchados y recuerda el puñetazo de la noche anterior. Mientras viste su ajado y amoratado cuerpo con velos de vergüenza, una lágrima asoma y muere solitaria en el suelo. Su magullada memoria le devuelve a su madre, leyéndole historias de princesas felices y príncipes sapos. Decidida, coge el teléfono y dice: “Ya no creo en princesas, pero quiero contarle mi historia”.
El gesto la despierta. Recorre con sus dedos sus labios hinchados y recuerda el puñetazo de la noche anterior. Mientras viste su ajado y amoratado cuerpo con velos de vergüenza, una lágrima asoma y muere solitaria en el suelo. Su magullada memoria le devuelve a su madre, leyéndole historias de princesas felices y príncipes sapos. Decidida, coge el teléfono y dice: “Ya no creo en princesas, pero quiero contarle mi historia”.
Wednesday, October 24, 2012
El pasado le atenazaba el presente y le robaba el futuro. Irrumpía en sueños, en los rincones y en su memoria. Deseó tropezar con sus huellas pero eran invisibles a sus ojos. Miró al sol y supo que en su alma siempre se hallaría. Resignada, dejó de luchar en el presente para olvidar su pasado y tener un futuro.
Tuesday, October 23, 2012
Siete
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Siete arriba y siete abajo
picos y valles sin fin
encierran tu soledad y añoranza
perdida tu alma esta vez se encontraba.
Matemáticas, curvas y números
sigo su rastro sin atreverme a ver
su estela, su huella, su rostro
pupilas clavadas en letras de ayer.
Círculo oscuro, ocho letras encierra
rocé tu mirada, tu pasión y color
un ruido aterrador me arrebató mi sueño
al ver a lo lejos tu carroza partir.
Contuve el aliento, conté hasta el cielo
el destino caprichoso no quizo esta vez
que mis manos las tuyas cogieran
que mis labios besaran tu piel
picos y valles sin fin
encierran tu soledad y añoranza
perdida tu alma esta vez se encontraba.
Matemáticas, curvas y números
sigo su rastro sin atreverme a ver
su estela, su huella, su rostro
pupilas clavadas en letras de ayer.
Círculo oscuro, ocho letras encierra
rocé tu mirada, tu pasión y color
un ruido aterrador me arrebató mi sueño
al ver a lo lejos tu carroza partir.
Contuve el aliento, conté hasta el cielo
el destino caprichoso no quizo esta vez
que mis manos las tuyas cogieran
que mis labios besaran tu piel
Participo en el concurso de Barcarola Digital http://goo.gl/Sry5H con mi cuento ---> http://goo.gl/oX25L
Monday, October 22, 2012
Lo que no #TeDaAlas te las quita. Especialmente la palmeta cuando revienta la mosca en el plato. #Microcuento
Cuando mueres y vas al cielo, San Pedro #TeDaAlas para volver a la Tierra en el bus-VAO. #microcuento
Sunday, October 21, 2012
Saturday, October 20, 2012
Friday, October 19, 2012
Sólo un recuerdo
El vapor empapaba los azulejos de
la cocina. De la campana colgaban estalactitas de agua, pequeñas gotitas
todas adosadas a la siguiente, formando un pequeño garrote descendente.
Ella iba echando con precisión ingredientes a la olla. Primero unos,
luego otros. El perfume gastronómico era asombroso. Éste trepaba por la
chimenea y se escapaba de la casa, impregnando las nubes que cubrían la
residencia. Éstas iban henchidas de aromas exóticos: piña, gengibre,
cardamomo, curry de Madrás, leche de coco, azúcar moreno y una pizca de
algo que no se llegaba a identificar. El viento soplaba hacia el sur. El
atardecer empezaba a rasguñar el contorno de las colinas circundantes
del pueblo. El sol, cansado, bostezaba sus últimos rayos de luz en la
vorágine inconsciente del mundo.
El
viento arreciaba. Las nubes se desplazaban más rápido hacia el sur. La
nube, encantada de ser meritoria de tan exquisitos aromas, decidió
descansar sobre un tejado. Comenzó a saborear cada uno de los
ingredientes que vestían sus moléculas. Todas y cada una conformaban un
traje de gourmet, exquisitamente confeccionado con los mejores retales
comestibles del planeta. Masticaba con delicadeza, distinguiendo con la
lengua y adivinando los sabores, los colores y las texturas de tal
asombroso tesoro. Era tan grande la felicidad que sentía que de pronto
de su ojito le brotó una pequeña lágrima. A ésta le siguieron unas
cuantas más, hasta convertirse en una verdadera lluvia olorosa. Estas se
colaban por todos lados, invadiendo lo prohibido y humedeciendo las
gargantas secas de los perros callejeros. Unas cuantas lágrimas se
deslizaron por la chimenea del tejado de la casa, acabando su inevitable
camino gravitatorio dentro de la olla que se encontraba en la cocina
del habitante de la misma.
Allí
vivía un hombre. Éste se encontraba preparando un guiso sencillo de
verduras. Había estado la noche anterior mirando antiguos libros de
cocina, en busca de una receta sencilla pero apetitosa. Las gotitas de
nube, cargadas de aromas, se fundieron inmediatamente en el caldo de sus
verduras. Cogió una cuchara de madera para revolver. Sin pensárselo,
decidió probar el guiso. Al hacerlo, inmediatamente una sensación de
felicidad, amor y sentimiento nunca antes experimentado le secuestró su
mente. Comenzó a sentirse elevado, sus pies flotaban. Su corazón le
latía más rápido, su respiración comenzó a entrecortarse.
Como
autómata, dejó la olla bullendo en los fogones y salió de la casa sin
mirar atrás. Empezó a caminar, en dirección norte. Sabía perfectamente
el camino, aunque nunca había estado allí. Sus pasos eran seguros,
pesados. Un pequeño balanceo de su cuerpo delataba sus prisas. Pero no
tenía prisa.
Llegó a su
destino, donde el corazón le dictaba. Su mente solo obedecía lo que le
susurraban los aromas que aún saboreaba como los más ricos probados
nunca. Tocó el timbre de la casa donde se encontraba. Unos segundos
después, una mujer alta, con delantal de cocina atado a la cintura,
apareció en el rellano. Los ojos de ella se clavaron en las pupilas de
él. Las pupilas de él, en las de ella. Nunca se habían visto. Eran
completos desconocidos. Un instante después, que se antojaba eterno, los
labios de ambos se fusionaron borrando todo contorno posible de
imaginar. Era tal la pasión, la magnificencia de aquel momento, que el
tiempo se sintió pequeño y se detuvo. Ambos, hombre y mujer, unieron sus
corazones en un abrazo fundido de aromas y sentido, sensibilidad y
pasión, sexo y amor. Y así siguieron . El mundo no gira para ellos. Solo
sienten el murmullo de un caldo hirviente en sus oídos y el eterno
crepitar de la lluvia en los tejados.
Cantando
Abre las puertas de tu imaginación, cierra las heridas de tu corazón. Olvida el pasado, vive el presente. Solo quisimos vivir. ¿Por qué es tan difícil creer que no habrá un mañana jamás? ♫♫♫♫
Thursday, October 18, 2012
Wednesday, October 17, 2012
Galletas de manzana y caramelo

Apples are one of my favorite fruits. I love Granny Smith apples with peanut butter and I eat Honeycrisp apples like they are candy (which is a good thing, I suppose, as they are super healthy). But let’s be real: this is a baking blog. Healthy flies out the window on a daily basis ’round here. Let’s add caramel! Caramel apples are delicious and a staple of fall. These cookies were easy to make — but are best served warm, so the caramel within the cookie can melt and remain oooey gooey!
1 cup unsalted butter, softened
1 cup granulated sugar
1/2 teaspoon salt
1 (7.4 oz) box Alpine Apple Cider Instant Original Drink Mix (do NOT buy sugar-free!)
2 eggs
1 tsp vanilla extract
1 tsp baking soda
1/2 tsp baking powder
1 tsp cinnamon
3 cups all-purpose flour
1 (14 oz) bag Kraft caramels, unwrapped
1 cup granulated sugar
1/2 teaspoon salt
1 (7.4 oz) box Alpine Apple Cider Instant Original Drink Mix (do NOT buy sugar-free!)
2 eggs
1 tsp vanilla extract
1 tsp baking soda
1/2 tsp baking powder
1 tsp cinnamon
3 cups all-purpose flour
1 (14 oz) bag Kraft caramels, unwrapped
1. Preheat oven to 350F. Line cookie sheets with parchment paper. (note: these cookies can and will likely ooze caramel – be sure to use parchment so that the caramel doesn’t stick to the baking sheet!)
2. In a small bowl, whisk together flour, baking soda, baking powder, and cinnamon. With an electric mixer, cream together butter, sugar, salt, and all 10 packages of apple cider drink mix powder, until light and fluffy.
3. Beat in eggs, one at a time. Add vanilla and mix well. Gradually add flour mixture to butter/egg mixture. Mix until just combined.
4. Scoop out cookie dough ball about the size of 2 Tablespoons. Flatten the ball of dough in the palm of your hand and press an unwrapped caramel into the center of the dough; seal the dough around it, covering it completely. Shape the dough into a ball and place on the cookie sheet about 3 inches apart.
5. Bake 12-14 minutes or until very lightly browned around the edges. Don’t over bake!! Once the cookies are done, carefully slide the parchment off the baking sheet onto the counter. Allow cookies to partially cool on the parchment and then carefully twist off parchment and allow to finish cooling upside down.
2. In a small bowl, whisk together flour, baking soda, baking powder, and cinnamon. With an electric mixer, cream together butter, sugar, salt, and all 10 packages of apple cider drink mix powder, until light and fluffy.
3. Beat in eggs, one at a time. Add vanilla and mix well. Gradually add flour mixture to butter/egg mixture. Mix until just combined.
4. Scoop out cookie dough ball about the size of 2 Tablespoons. Flatten the ball of dough in the palm of your hand and press an unwrapped caramel into the center of the dough; seal the dough around it, covering it completely. Shape the dough into a ball and place on the cookie sheet about 3 inches apart.
5. Bake 12-14 minutes or until very lightly browned around the edges. Don’t over bake!! Once the cookies are done, carefully slide the parchment off the baking sheet onto the counter. Allow cookies to partially cool on the parchment and then carefully twist off parchment and allow to finish cooling upside down.
Yield: About 4 dozen; likely less if you make large balls of dough/caramel.
Note: Be sure to cool these cookies upside down — they will leak and ooze out caramel if you don’t!
Tuesday, October 16, 2012
Espacio-tiempo
Como iba diciendo, aquellas personas se aferran tanto a nosotros que superan esas barreras espacio tiempo. Pero esto no pasa con todas las personas. A mi, por ejemplo, me ha pasado solo con dos o tres amigas y otra persona más. Los reencuentros no son otra cosa que una puesta al día somera en la cual afinamos nuestras cuerdas y nos ponemos a tocar. Nunca nos olvidamos cómo suena aquel instrumentos, los acordes que llegan a nuestros oídos son familiares.
En fin. Cambiando de tema, os comento que participaré en un concurso de cuentos sobre violencia de género. Además, he contactado con alguna editorial para escritores noveles. Mi novela sigue viento en popa. A ver cuándo saco tiempo para publicar los capítulos que he escrito en estos días.
"¡Felicidades Alicia! Celebro haberme reecontrado contigo después de tanto tiempo. Mi "cuelgue" ha durado demasiado."
Así comenzó nuestra conversación de hoy. Como si no hubiese pasado el tiempo. A veces conocemos personas que nos llegan tan adentro que incluso si el tiempo se empeña en separarnos, no logra su objetivo. Son pequeños seres que encuentran un sitio cómodo en nuestros corazones y allí se quedan, amarrados a nuestro pericardio, rodeando nuestro centro de las emociones.
Hablar con ella ha sido el único estímulo que he tenido hoy. Me había propuesto hacer otras cosas pero mi voluntad se encontraba secuestrada. Después sigo..
Así comenzó nuestra conversación de hoy. Como si no hubiese pasado el tiempo. A veces conocemos personas que nos llegan tan adentro que incluso si el tiempo se empeña en separarnos, no logra su objetivo. Son pequeños seres que encuentran un sitio cómodo en nuestros corazones y allí se quedan, amarrados a nuestro pericardio, rodeando nuestro centro de las emociones.
Hablar con ella ha sido el único estímulo que he tenido hoy. Me había propuesto hacer otras cosas pero mi voluntad se encontraba secuestrada. Después sigo..
Per lui
Sto ancora cercando
il mio cuore Voglio amare
poro della mia pelle
Saprete in bocca come il miele
Monday, October 15, 2012
Sabes que te digo? Que te vayas a la mierda.
La vida se presenta como una noria. A la niña que con pocos meses le daba el biberón se le ha dado por atacarme, juzgarme, llamarme "vieja desubicada" y criticar mis valores. ¿Qué nivel de inquina puede tener una persona para escupir este veneno por un sencillo comentario hecho sin ningún otro interés que el de halagar? En otros tiempos, hubiera escupido el mismo veneno, o incluso doblado, la dosis.
Puedo afirmar que en estos últimos años mi horizonte emocional ha modelado mi mente y mi forma de actuar hacia los demás. Me he recubierto de una película de film plástico, me he convertido en una momia de hielo en cuya superficie pulida y helada resbalan todas las críticas, comentarios, insultos y agresiones que recibo a diario.
Algunas veces algo se resquebraja. Sentimos el sonido de un papel que se rasga, el preludio de la tormenta antes incluso de ver los truenos, sentimos la lluvia en nuestra piel antes de que la primer gota bautice nuestro rostro. Sin motivo aparente, un click resuena en nuestro cerebro y la venda que nos cegaba se cae en tan solo un segundo. La verdad que se nos escapaba, que huía de nosotros a una velocidad que haría sonrojarse al mismísimo señor Higgs frena en seco y nos muestra sus dientes. Nos empeñamos en alejarnos de ella, en inventarnos falsos senderos, recorridos sinuosos y autopistas sin límite de velocidad, donde nuestro autoengaño alcanza unas revoluciones altísimas que comprometen el buen funcionamiento de nuestro ser.
Grieta, fisura, hueco, raja. El muro de las mentiras se desmorona de un instante al otro. La música atronadora deja paso al más revelador de los silencios. ¿Se puede vivir de la mentira? ¿Podemos vivir en un estado de permanente engaño, donde nuestra voluntad se encuentra secuestrada por una falsa realidad?
Duele. Si. No soy tan dura. Me he empeñado en parecerlo. En ocultar mi esencia que no es otra que la de una mujer con casi cuarenta años viviendo fuera de su cuerpo. Etéreo.
Natalia: ¿sabes qué me permite decirte el ser una "vieja desubicada"? Me permite decirte que a mis años me voy a dar el lujo de mandarte a la mismísima mierda (y te lo digo en argentino, para que no haya malos entendidos lingüísticos).
Sunday, October 14, 2012
Microcuento
—Sé tú misma —dijo la madre.
Se quitó la ropa lentamente y echó a volar. Comprobó, como las gallinas, que también descendía de los dinosaurios.
El alma
Deseaba por sobre todas las cosas permanecer íntegro. Soñoliento, selló su boca con cinta adhesiva para evitar que el alma se le escapara cuando bostezara.
Microcuento
El sentido de la vida es uno solo y no presenta cambios en la próxima rotonda. Solo una incorporación: tú.
Micropoesía
Me gusta cuando callas porque así puedo decirte que tu ausencia hace grandes mis ganas de sentirte.
Microcuento
Todas las noches soñaba con los ojos bien abiertos mientras las mariposas le contaban lo mucho que la amaba. Un día se durmió y de su sueño despertó.
Saturday, October 13, 2012
La búsqueda
Miraba debajo de las rocas, detrás de los árboles y entre las nubes de algodón del cielo. Escribía su nombre una y mil veces en un trozo de papel que arrojaba al mar con la ilusión de saber algo de ella. Contenía el aliento al recordar el sabor dulce de su piel, la fragancia a almizcle, especias y ámbar que dejaba a su paso prendida con alfileres invisibles en el aire durante horas, la sensación del desnudo de sus almas cuando sus cuerpos se desintegraban bajo las sábanas... El tiempo sin ella le secuestraba el sueño, sus días se resumían como las ascuas de un fuego moribundo; menguaban como la luna, y dolían como la peor de las heridas. Pero era el dolor quien le recordaba que vivo aún seguía, que podía sentir y que sentía aún por ella lo que su conciencia le negaba.
Buscaba por todos los rincones, aquí y allá. A veces en círculo sus pies dejaban la huella imborrable de sus pasos, otras veces cambiaba de rumbo y sorprendido acababa donde sus pasos comenzaban. Se sumergía en las olas más profundas, navegaba océanos inmensos de aguas turbulentas; apenas sacando la cabeza para tomar una bocanada de aire, escalaba los picos más traicioneros y descendía por las crestas más afiladas. Su alma ansiosa acallaba sus ruegos con dosis de adrenalina, con cargamentos de sensaciones disfrazadas de temerosa valentía.
Y seguía buscando. Dormía sobre lechos fríos de afiladas aristas para que su cuerpo no olvidara que estaba solo, despertaba al compás de las horas del reloj que sonaban a lo lejos en los recovecos de su corazón. Y seguía buscando...
Emprendía viajes donde su propia sangre era lo único que le recordaba el sabor de la vida, dibujaba círculos sobre la cálida arena que no hacían más que recordarle que todos los caminos que tomaba le llevaban al mismo punto, hundía sus pies en el barro y miraba al cielo. Y seguía mirando, rozando la inconciencia selectiva y la más profunda de las decepciones. Se sabía solo. Se sentía solo. Cogía caracoles y escuchaba el sonido de las olas dentro de ellas, esperando oir su voz, rogando escuchar sus palabras de amor y de ternura.
La letanía de las horas ajaban sus recuerdos, opacaban sus ilusiones y borraban el rastro dejado. Pero seguía buscando, ilusionado, frustrado tal vez, pero empeñado en revivir de aquella muerte en vida que le sujetaba y no quería soltarle.
El sol de la mañana le sorprendió en la orilla del espejo. Le miró a los ojos y el viento le susurró entre cantos de hojarasca la más sabia de las canciones. Entre versos y besos las consonantes se fundieron y con brío le dijeron que la buscara en su morada. Tan simple como aquello fue lo que entendió, tan ciego se hallaba que con ceguera provocada en sitios equivocados la buscaba. Comprendió de esta manera que el hallarla dependía no solo de buscarla sino de saber encontrarla. Y que más fácil que hallarla donde le dio su último beso, era hallarla donde su corazón aún latía y con esfuerzo reclamaba.
Comprendió que buscaba sin buscar y vivía sin vivir. Que a ella el fuego aún le quemaba. Que el cielo acuarelas en su rostro dibujaba, que ansiaba con desespero y con denuedo, que en sus labios él dejara el sabor de un amor resucitado tras años de una voz entrecortada.
Microcuento
—Mamá, ayer escuché que en Jujuy las llamas se están extinguiendo... ¿Tienen los bomberos la culpa?
Sonriendo, tras unos segundos, le contesta:
—No hija, si la llama se extingue es por falta de luz en los corazones de las personas.
Sonriendo, tras unos segundos, le contesta:
—No hija, si la llama se extingue es por falta de luz en los corazones de las personas.
Friday, October 12, 2012
Microcuento
Estaba tan cansada de sentirse encerrada entre aquellas cuatro paredes que contenían su aliento que encontró en la bebida la solución. Al fin y al cabo, el superyo es una sustancia que se disuelve en alcohol.
Thursday, October 11, 2012
Microcuento
Hambrienta, la noche se tragó el día. Tras ocho horas de truenos estomacales, un millar de lágrimas vertidas y resoplidos quejumbrosos, se rindió y devolvió un día perfecto. Sorprendida, se retiró a las sombras convencida de no cejar en su intento.
Wednesday, October 10, 2012
Microcuento
Dedicó su vida a la búsqueda obsesiva por alcanzar la perfección. Cansada, se miró al espejo y descubrió que en los surcos de sus arrugas residía lo que buscaba. La perfección en su estado más imperfecto.
Tuesday, October 09, 2012
Microcuento
#Microcuento de hoy:
Las mentiras tenían las patas tan cortas que éstas entraban y salían
del ayuntamiento sin siquiera girar el torniquete de entrada.
Envalentonadas, un día quisieron colarse todas juntas. Esa fue la
primera y última vez que el torniquete giró con ellas.
Monday, October 08, 2012
Sunday, October 07, 2012
#microcuento
La noche había sido tan oscura que cuando despertó por la mañana
confundió al sol con los ojos de su amado. Ambos chispeaban en su
corazón.
Saturday, October 06, 2012
Thursday, October 04, 2012
Monday, October 01, 2012
#Microcuentos
Se resistía tanto a pasar página que la enterraron con el libro de su vida abierto a la mitad.
Abrió los ojos. La oscuridad y el silencio eran absolutos. Su corazón se detuvo al palpar con sus manos el interior del ataúd que le rodeaba.
Se sentía tan sola y desdichada que hasta su propia sombra la abrazó y se cobijó en su corazón. Ese día su mejor amiga no apareció.
Se empeñó tanto en amarla que se olvidó que el amor no se fuerza. Es la fuerza del amor la que se empeña en unirnos para siempre .
—¿A qué distancia está la luna, mamá? —Está tan cerca que si le haces cosquillas te devolverá una sonrisa afable. La misma sonrisa de siempre.
La llama se consumía tan rápido que ella decidió guardar la luz en sus ojos. El brillo era tan intenso que le iluminó el camino hacia él.
Abrió los ojos. La oscuridad y el silencio eran absolutos. Su corazón se detuvo al palpar con sus manos el interior del ataúd que le rodeaba.
Se sentía tan sola y desdichada que hasta su propia sombra la abrazó y se cobijó en su corazón. Ese día su mejor amiga no apareció.
Se empeñó tanto en amarla que se olvidó que el amor no se fuerza. Es la fuerza del amor la que se empeña en unirnos para siempre .
—¿A qué distancia está la luna, mamá? —Está tan cerca que si le haces cosquillas te devolverá una sonrisa afable. La misma sonrisa de siempre.
La llama se consumía tan rápido que ella decidió guardar la luz en sus ojos. El brillo era tan intenso que le iluminó el camino hacia él.
La tranquilidad
Si la noche hablar supiera, me diría que callara. Si el día pudiera oír, escucharía mi risa contagiosa. Ni la noche ni los días dictarán mis pensamientos. Hombres que tapan la luna con un dedo, hombres que niegan su brillo y su calma. Yo solo poseo un mar en mis entrañas. Y es precisamente la tranquilidad la que me extraña.




