Tiempo de volver a mi novela.
Tras el parón por causas extraordinarias —como diría nuestra vice Soraya— es momento de ponerme a escribir y seguir con mis letras.
Anoche acabé el libro "Eve". Libros como éste me mueven a seguir escribiendo. Hacía tiempo que no leía un libro tan malo, donde la trama es ridícula, los protagonistas son de chiste y el final, apoteósico. Cuando apagué mi Ipad al finalizar la lectura, me dije: "Celina, tienes potencial, mucha gente te lo dice, sigue con tu historia, acabas de empezar, tienes mucho que contar, y más que los has vivido en primera persona". Así que he decidido volver hoy con "Vivir a medias". Que le den a la casa, a la plancha y a todo lo demás.
Mientras escucho "La historia del Jazz" —amablemente prestado por mi amiga Belén y copiado a esa aplicación con vida propia y que detesto llamada Itunes—se me ocurren historias cruzadas, nuevos personajes y mucho que contar. La música que elijo para escribir va de acuerdo a cómo me siento ese día. Muchas veces pongo Superstition Covers, banda de mi amigo Nicolás —debo reconocerte Nico que el cover de Roxanne me electriza—y otras veces pongo jazz; o directamente abro el Spotify y elijo la radio y que me sorprenda agradablemente. La música me inspira y me marca el ritmo, me da velocidad y me motiva a no cejar, a no dejar por cualquier motivo aparentemente importante cuando en realidad son excusas creadas por mi pobre autoestima para —una vez más—no acabar con lo que empiezo.
Pero este paso es distinto. No me rendiré hasta aque considere que el fin ha alcanzado al principio de sostenimiento, de autoentrega y compleción, de saber que estoy aquí, sola y acompañada a la vez por todos vosotros que estás ahí, lectores incondicionales —aunque poquitos—y críticos sabios.
No comments:
Post a Comment